martes, 9 de febrero de 2010

Sobreviviendo al gato


Hay un viejo dicho que reza "La curiosidad mató al gato", definitivamente según yo, no tengo nada de gato, pero si tengo de curioso.

Era un día normal, al menos eso creería yo, hasta que un evento para nada normal ocurrió frente a mis ojos, y en un pestañeo desapareció de mi vista, pero no de mi memoria, un evento que desencadenaría elegir un camino que muchos no quisieran, y que una vez tomado, podrían o quisieran morir por él.

Después de ver lo que ocurrió quise dispersarlo de mi mente, irme a casa y olvidarlo, pero a veces la curiosidad carcome, lo que me obligó a volver a ver si se habían enterado, si se había divulgado.

Pero un grupo de jóvenes, mayores que yo por cierto, y de muy malas pulgas a primera impresión, se cruzó en mi camino, o yo me crucé en el suyo, literalmente hablando, lo cual cambió todo.

Realmente no sé si una curiosidad desmedida (o las hormonas), me impulsó a seguirlos para buscar respuestas, que aún pienso si quisiera haber sabido.

Después de un viaje, o muchos viajes de conocimiento y reconocimiento (a estas alturas no recuerdo cuanto tiempo pasó), llegamos a un lugar que nos daría respuestas, o más dudas.

….

Cuando lo vi, fue una mezcla entre miedo, asco, y confusión. Al escurrirme entre ellos para ver que ocurría y entrar al cuarto, pude ver a la sombra flotante con la guadaña atacando a unas personas que actuaban como poseídas, los que hacían sonidos con muebles y emitían gritos guturales; como la sombra cortaba de la cima de sus cabezas, unos tentáculos con ventosas que los manejaban como si fueran los hilos de un titiritero monstruoso; y aquella persona de pie, rodeada de un brillo morado que hería los ojos.

No pude hacer nada, sólo me retiré tratando de contener el llanto y el vómito. No sé que sucedió después, hasta que hubo tiempo de explicar.

------

Es lo más que te puedo decir, ocurrieron otras cosas durante ese tiempo, cosas que no quiero que me hagas recordar.

Recuerda que si buscas algo, puede que lo encuentres, o que eso te encuentre.

Te digo: “La curiosidad mató al gato, y puede matar a muchos más”

No hay comentarios:

Publicar un comentario